Conozca nuestra base espiritual, doctrinal y el compromiso humano e institucional de la Iglesia Episcopal Anglicana de Argentina®.
La Iglesia Episcopal Anglicana de Argentina confiesa la fe cristiana en el único Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Creador de todas las cosas, Redentor de la humanidad y fuente de toda vida y santidad.
Creemos que Dios, por su gracia y amor, nos llama a la reconciliación consigo mismo y con nuestros hermanos y hermanas, y que esta reconciliación encuentra su plenitud en Jesucristo, nuestro Señor y Salvador.
Como Iglesia de tradición anglicana y episcopal, procuramos vivir nuestra fe en fidelidad a las Sagradas Escrituras, en continuidad con la tradición apostólica y anglicana, y mediante una vida de oración, culto, sacramentos, servicio y comunión.
Los invitamos a conocer más sobre nuestra historia.
La Iglesia Episcopal Anglicana de Argentina tiene sus raíces en la tradición cristiana anglicana y episcopal y en la continuidad histórica del ministerio episcopal. Su historia institucional se remonta al proceso de organización de la primera comunidad que dio origen a la Iglesia, cuya constitución formal tuvo lugar el 25 de febrero de 2014.
La fundación de la Iglesia estuvo vinculada al ministerio de su primer Obispo fundador, el Rvdo. Dr. Sergio Ariel Desimone, y al proceso mediante el cual aquella primera comunidad fue reconocida y organizada como una expresión eclesial independiente.
Desde sus comienzos, la Iglesia procuró desarrollar una identidad propia dentro de la tradición anglicana, conservando los elementos fundamentales de la fe cristiana histórica, la estructura episcopal, la vida sacramental, el culto litúrgico y la herencia espiritual recibida del anglicanismo.
En el curso de su desarrollo institucional y pastoral, la comunidad llevó adelante un proceso de discernimiento, revisión y consolidación doctrinal, procurando expresar la fe cristiana de manera fiel a las Sagradas Escrituras y, al mismo tiempo, en continuidad con la tradición apostólica y anglicana.
Este proceso condujo a la definición progresiva de una identidad eclesial propia, caracterizada por la centralidad de Jesucristo, la autoridad de las Sagradas Escrituras, la celebración de los sacramentos, la importancia de la oración común y la recepción de la tradición anglicana expresada particularmente en el Libro de Oración Común y en los formularios doctrinales históricos de la Iglesia.
La Iglesia reconoce asimismo la importancia de la sucesión apostólica y del episcopado histórico dentro de su identidad eclesial. Su tradición ministerial cuenta con documentación relativa a diversas líneas de sucesión episcopal recibidas y transmitidas mediante la imposición de manos, que forman parte de la historia y continuidad de su ministerio ordenado.
A lo largo de los años, la Iglesia ha desarrollado su organización institucional, pastoral y administrativa, procurando cumplir con los requisitos legales correspondientes para el ejercicio de su misión religiosa en la República Argentina y fortaleciendo progresivamente sus vínculos con comunidades y organizaciones religiosas de otros países.
En este camino, ha establecido y mantiene diversos vínculos, acuerdos y relaciones de carácter ecuménico e interreligioso, tanto en el ámbito nacional como internacional, procurando contribuir al diálogo, la cooperación y el reconocimiento mutuo entre las comunidades de fe.
Desde su fundación hasta el presente, la Iglesia Episcopal Anglicana de Argentina continúa desarrollando su misión con la convicción de que la Iglesia está llamada a proclamar el Evangelio de Jesucristo, celebrar la fe, administrar los sacramentos, formar discípulos, acompañar pastoralmente a las personas y servir a la sociedad.
Su historia continúa construyéndose sobre una identidad anglicana propia, en fidelidad a las Sagradas Escrituras, en continuidad con la fe de la Iglesia y bajo la guía del Espíritu Santo.